El gobierno venezolano inició la reactivación de la pesca industrial en los estados Sucre y Anzoátegui en mayo de 2025, con el suministro de combustible a las embarcaciones del sector. La medida forma parte del Plan Piloto de Suministro de Combustible, diseñado para garantizar la operatividad de la flota pesquera y fortalecer la producción nacional.
El viceministro de Producción Primaria, Pedro Guerra, destacó la importancia de esta iniciativa para el desarrollo económico del país. “Hoy damos un paso firme hacia la reactivación de nuestra flota y sentamos las bases para un nuevo ordenamiento pesquero que nos permitirá crecer y mostrar la calidad de nuestros productos”, afirmó.
El plan contempla la distribución progresiva de combustible en Sucre y Anzoátegui, con la posibilidad de extenderlo a otras regiones como Falcón. Además, el gobierno ha sostenido reuniones con representantes del sector pesquero para establecer un marco regulatorio que garantice la sostenibilidad y eficiencia de la actividad.
Sin embargo, algunos trabajadores del sector han expresado preocupaciones sobre el impacto económico de la medida. Luis Castillo, representante del Sindicato Bolivariano Industrial de Pescadores, denunció que más de 3.000 pescadores industriales en Sucre siguen paralizados debido al aumento del precio del combustible. “Ni los empresarios ni los trabajadores pueden sostener la faena con esos costos y el Gobierno ha negociado solo con los dueños de los barcos”, declaró.
La reactivación de la pesca industrial representa un avance para la economía venezolana, pero aún enfrenta desafíos estructurales. La evolución del sector dependerá de la capacidad del país para garantizar condiciones favorables a los trabajadores y mantener la estabilidad de los costos operativos.

